jueves, 24 de septiembre de 2009

PROYECTO APRENDIZAJE:




CONOCIENDO EL PETRÓLEO

Antes del descubrimiento, los indígenas usaron discretamente el petróleo crudo que se les ofrecía en las numerosas manifestaciones superficiales que existen en todo el territorio al norte del río Orinoco. La palabra mene fue introducida por ellos en el vocabulario castellano y aún hoy se aplica a los rezumaderos; usaron el petróleo crudo como impermeabilizador, mortero, iluminante y producto medicinal; como el calor del sol tropical reblandecía la superficie de los menes, algunas muy extensas, en esas trampas naturales cazaron los animales que se atrevieron al peligro. En algunas regiones, los indígenas extendían mantas sobre las películas iridiscentes que se formaban en la superficie de arroyos y ríos, y una vez impregnadas las exprimían para recoger las fracciones livianas del aceite. Los menes fueron después objeto de la admiración de los conquistadores; de los indígenas aprendieron a usar la sustancia para calafatear naos, preparar sus armas e iluminar. Los bucaneros franceses e ingleses que asolaron el mar Caribe contra la Corona española, repararon sus buques con el petróleo crudo y el asfalto natural de los menes que bordean el lago de Maracaibo. La primera referencia en la literatura universal al petróleo crudo venezolano es de septiembre de 1535 y apareció en la Historia natural y general de las Indias, islas y Tierra Firme del Mar Océano por el primer cronista del Nuevo Mundo capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés.
Hacer referencia a los comienzos de esta fuente de riqueza en Venezuela, nos lleva necesariamente a recordar la hacienda cafetalera en cuyo tramo de la Quebrada de la Alquitrana, brotó por primera vez el preciado líquido la cual perteneció al comerciante Rubiense Manuel Antonio Pulido Pulido. Según estudios realizados con motivo de haberse celebrado el centenario de la industria petrolera venezolana, en los Andes, en la alquitrana se combinaron factores geológicos de orden estratigráficos y estructural que proporciona el flujo del petróleo a la superficie terrestre. Entre estos se destaca la presencia de formaciones cretáceas generadoras de hidrocarburos y de rocas recipientes como las de formación Catatumbo (cretáceo superior) barco y mirador (paleoceno) que fueron plegadas y dislocadas en el post-eoceno constituyente el antichinal asimétrico de la alquitrana y un sistema de fallas.
González Bona, Médico Ingeniero reconoce como petróleo a la capa oleaginosa que en el siglo XIX se presenta en el tramo de la Alquitrana y propone según cuenta la historia Don Manuel Pulido construir una sociedad anónima para explotar el mineral, cosa que no llega concretarse. El 18 de mayo de 1875, 16 años después de haberse perforado el pozo “Diake en Titusville E.E.U.U.” cuando ocurrió un fuerte terremoto que alcanzó las zonas de los Andes y el Departamento Norte de Santander Colombia, cuyo epicentro se ubicó en Cúcuta y su intensidad dio lugar a la reactivación de la falla antiplural de la Alquitrana, expandiendo una grieta por donde se incrementó el flujo de petróleo a la superficie. Esto conlleva a que Pulido Pulido se decidiera a constituir la empresa que dos años más tarde se materializa como (Compañía Hullera del Táchira) dónde obtuvo derechos exclusivos para explotar 100 hectáreas de terreno mineralógico, pero posteriormente fue cambiado a Compañía Nacional Minera del Táchira, al constatar que el objeto de la explotación no era hulla sino petróleo.
Los equipos e instalaciones de la petrolea costaban principalmente de una máquina perforadora hasta 300 pies y de un aparato de refinería montado convenientemente en un plano inclinada donde el aceite pasaba de un deposito a otro sin necesidad de bombas, con dos calderas cada una con capacidad de 600 galones, una oficina de separación y graduación y de vacíos estanques todo de hierro para depósito y de captación de los aceites cada uno de dicho estanques separados y cubiertos con su casita. En 1880 llegaron a nuestro país rumbo a los Andes un taladro de perforación o percusión y otros equipos que fueron adquiridos en la Senica Oil Company de Estados Unidos, los cuales fueron desarmados y trasportados a lomo de mula y bueyes, desde la población de Encontrados hasta la Alquitrana. El hombre del campo observó con curiosidad aquellas extrañas máquinas y herramientas en carretas tiradas por bueyes, topaban lentamente los caminos hacia los Andes.

jueves, 16 de julio de 2009

PARA LEER EN VACACIONES


Hace mucho, mucho tiempo, cuando los niños se vestían de seda y usaban unos grandes sombreros adornados con pompones y cintas, vivía un señor muy sabio llamado Galileo, A él le encantaba mirar el cielo, porque quería saber cómo eran esas cosas brillantes llamadas estrellas, cómo era esa luz que parecía lámpara encendida, llamada Luna, y que sería esa especie de neblina que se arrastraba en la noche, iluminando el cielo como si fuera polvillo de estrellas.Una tarde, en el año 1609, Galileo, encerrado en su pieza de trabajo, trataba de terminar su gran invento. No se distraía con nada, incluso no salía ni para alimentarse.
-No quiero comer - decía, mientras trabajaba en un extraño instrumento lleno de vidrios y metales.¿Quién piensa en comer cuando dentro de poco vería el cielo cerca de su nariz?Las moscas (porque en el año 1609 también existían las moscas) llegaban a saltar ante cada golpe que daba el sabio a su raro instrumento y se escondían asustadas detrás de las cortinas.
-¡Listo¡ ¡He terminado mi telescopio¡ - gritó Galileo, lleno de felicidad.¡Había inventado nada menos que el telescopio¡Como era muy tarde, las estrellas habían salido en lo alto de su ventana. Pestañeó un par de veces para aclarar bien la vista, tosió para no ponerse nervioso, y.... puso su ojo derecho en el lente del instrumento.-¡Oh, no puede ser ¡ -gritó. ¿Qué había visto? Pues esas múltiples manchitas que, desde la Tierra, se veían en la cara de la Luna, no eran manchitas...
-¡Son montañas y cráteres de volcanes¡ -dijo el sabio , fascinado.Siguió mirando.
-¡Oh, es que no puedo creerlo¡ -dijo a los pocos minutos.
Lo que se veía como una neblina espesa, no era tal, sino que un conjunto enorme de estrellas, o la Vía Láctea, que todos conocemos.
La felicidad para el sabio fue inmensa y sus estudios sirvieron a otros sabios que trataron de saber más y más sobre el universo.
Por eso, cuando en la noche vean la Luna, las estrellas y la gran mancha de la Vía Láctea, acuérdense de un hombre sabio que, hace tanto tiempo, dio un gran salto de felicidad, pues pudo, gracias a su invento, explicar algunos de los misterios del cielo.


COMPRENSIÓN DE LA LECTURA


Marca con una X la respuesta más correcta de acuerdo a la información del cuento.

1. Galileo era:
a) Un gran sabio estudioso del universo
b) Un señor que viajó a la Luna
c) Un señor que estudiaba los volcanes


2. Galileo inventó:
a) Una máquina para observar los vidrios y metales
b) Un instrumento llamado telescopio
c) Una lámpara para ver en la neblina.


3. Con su telescopio, Galileo pudo reconocer:
a) Tierras lejanas
b) Misterios del océano
c) La Vía Láctea


4. Los estudios de Galileo permitieron:
a) A otros sabios continuar investigando sobre el universo
b) A otros sabios viajar a la Luna y a otros planetas
c) Crear una nave espacial para llegar a la Vía Láctea.

miércoles, 29 de octubre de 2008

CARTA A MI HIJO



Hijo mío:
Aunque no sepas leer ni hablar, menos comprender esta carta, es mi deseo comunicarte lo triste que me siento sin ti, tu escuela y mi trabajo nos mantienen físicamente alejados pero en ningún momento dejo de recordarte, tu eres mi motor en mi diaria lucha.
Cierto es que eres diferente, pero de eso no desprende mi tristeza. Yo te quiero y acepto tal como eres, si tu situación requiere que recibas de nosotros todo nuestro tiempo es porque el destino ha decidido que luchemos juntos y tal vez, nunca separarnos.
Mi tristeza es por mi egoísmo y vanidad, en que yo afirmo que en mi mundo es real y el tuyo equivocado. No soy capaz de reconocer las cosas de otra forma que no sean la que me enseñaron mis padres, no se entender el cariño si no es con abrazos y gestos de amor.
Soy egoísta porque te hago luchar para ser como yo, donde te obligo a quererme de la única manera en que mi pobre mente puede entender, que te comuniques conmigo utilizando mi lenguaje. ¡Que tonto soy! Si fuese otra época, otro lugar, otra sociedad, posiblemente el normal serias tu y yo el del problema.
Mi tristeza, hijo, es porque me esfuerzo tanto en traerte a mi mundo que olvido compartir contigo esos tiempos maravillosos que gozábamos juntos antes de que te diagnosticaran como “Especial”. Mi mayor tristeza es porque siempre me has amado, ¡Lo se!, te siento y en tu silencio tus ojos brillan al verme. Yo, en cambio, no he sabido amarte en la manera que tú me entiendas.
El mundo en que vivimos te cataloga como alguien que requiere atención y es por eso que deberás seguir luchando por ser “Normal” pero con el corazón en la mano te lo digo: Yo luchare contigo y aprenderé a conocer tu mundo y disfrutarlo. Tus regresiones serán nuestras horas de recreo donde podamos jugar y gozarnos mutuamente, como siempre lo habíamos hecho.
Te amo hijo, estoy seguro que en un futuro cercano, encontraremos el punto medio de nuestros dos mundos y aprenderemos cada quien a vivir lo mejor de cada uno.


Tu padre